Conocidos los riesgos y las necesidades de aseguramiento , es preciso valorar:
- El importe máximo del daño posible.
- La probabilidad de ocurrencia del daño.
- El importe de los daños que pueden ser asumidos por el asegurado.
- Las cláusulas del contrato de seguro.
- Las coberturas y sus límites.
- La forma de aseguramiento.
